CONTROL FISIOLÓGICO PARA VALORAR LAS CAPACIDAD Y CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPORTISTAS CON DISCAPACIDAD VISUAL

Resumen
Introducción
En el presente trabajo se analizan las diferentes baterías de pruebas fisiológicas realizadas a deportistas ciegos y con discapacidad visual de la población adulta de Cataluña con el objeto de definir las capacidades de estas personas y relacionarlas con datos de otros deportistas. La muestra la componen 37 atletas con discapacidad visual (23 hombres y 14 mujeres), representantes de 6 modalidades deportivas y de una media de edad de 27,19 ± 7,9 años. La recogida de datos se realizó en la Unitat d’Esport i Salut de la Secretaria General de l’Esport de la Generalitat de Catalunya.

AUTORES: Miguel Angel Torralbaa,, Joan Vivesb, Marcelo Braz Vieiraa, Massimo Nikica

a Departamento de Didáctica de la Expresión Musical y Corporal, Facultad de Educación, Universidad de Barcelona, Barcelona, España
b Unitat d’Esport i Salut, Consell Català de l’Esport, Generalitat de Catalunya, Barcelona, España

 

Resultados
Se destaca la diferencia significativa entre hombres y mujeres del IMC (p < 0,05), que se corrobora con el valor del porcentaje de masa muscular esquelética, donde se encontró diferencia altamente significativa en favor de las mujeres. Otros datos que presentan diferencia altamente significativa a favor de los hombres son el VO2max, VO2uan, VO2max/kg, VEmax y el VEuan.

Al analizar los otros datos, de acuerdo con el nivel de género, discapacidad y deporte, se encontraron solamente diferencias significativas en hombres en las variables FCuan y FCmax.

Conclusiones
Los deportistas de este estudio presentan datos antropométricos similares a otros deportistas, normalidad en cuanto al IMC, si bien deben orientarse a un predominio mesomórfico del somatotipo. Los deportistas que padecen ceguera (B1) presentan valores más bajos que los deficientes visuales (B2), lo que se debe tener en cuenta a la hora de planificar el entrenamiento y sus objetivos.

Artículo
Introducción
Los beneficios de un estilo de vida activo son bien conocidos hoy en día por todos los profesionales de la medicina y del deporte. El mantenimiento de este estilo de vida activo es uno de los fundamentos de vida saludable y probablemente es aún más importante para personas con discapacidad1. De hecho, la inactividad física ha sido asociada con importantes factores de riesgo para la salud, así como con consecuencias económicas y sociales negativas2, 3. En vista de estas evidencias, en las últimas décadas ha existido un esfuerzo por comprender las razones que podrían motivar a la población a desarrollar la práctica deportiva de forma regular, por lo que investigar sobre las características de la práctica deportiva y valorar esta práctica son tareas esenciales para su buen desarrollo e innovación.

La investigación que aquí se presenta pretende aumentar el conocimiento sobre el desarrollo de la actividad física y el deporte en personas ciegas y con discapacidad visual mediante la exposición y la valoración de algunos aspectos, todavía poco estudiados, del deporte en personas con discapacidad visual.

Se consideran personas con ceguera aquellas que tienen ausencia total de visión o que solo perciben luz. Su agudeza visual máxima es inferior a 0,05 o su campo visual tiene una restricción inferior a 10°. Las personas de baja visión son las que, con la mejor corrección óptica posible, se sitúan, en términos de agudeza visual, entre un mínimo de 0,05 y un máximo inferior a 0,34. En el campo de la actividad fisicodeportiva, la International Blind Sports Association (IBSA) tiene reglado el procedimiento y los requisitos para la clasificación de las personas con minusvalías de tipo visual, estableciendo 3 categorías5:

• B1. Inexistencia de percepción de la luz en ambos ojos, o percepción de la luz pero con incapacidad para reconocer la forma de una mano a cualquier distancia o en cualquier dirección.

• B2. Desde la capacidad para reconocer la forma de una mano hasta una agudeza visual de 2/60 y/o un campo visual de menos de 5 grados.

• B3. Desde una agudeza visual superior a 2/60 hasta una agudeza visual de 6/60 y/o un campo visual de más de 5 grados y menos de 20 grados.

En España los estudios sobre la temática de discapacidad visual y el deporte de competición alcanzan solo el 16% de los realizados sobre poblaciones especiales6, si bien en los últimos años, en Cataluña, ha aumentado el número de personas con discapacidad visual que practican deporte de competición, por lo que creemos es el momento de publicar datos que favorezcan la difusión de las características de estos deportistas y su valoración social.

El objetivo del trabajo es reconocer las capacidades fisiológicas y morfológicas de los deportistas con discapacidad visual con la finalidad de poder contrastarlas con las capacidades fisiológicas y morfológicas publicadas en la literatura referente a deportistas no discapacitados.

Material y método
Muestra
Participaron en el estudio 37 atletas ciegos y con discapacidad visual de una media de edad de 27,2 ± 7,9 años, 23 hombres (7 B1 y 16 B2) y 14 mujeres (6 B1 y 8 B2), inscritos en la Federació Catalana d’Esports per a Cecs y representantes de 6 modalidades deportivas: atletismo (16), alpinismo (2), ciclismo (12), goalball (2), judo (1) y natación (4). La edad media de la muestra que presentaron los deportistas B1 es de 25,2 ± 6,6 años, mientras que los B2 son de 28,3 ± 8,4 años. Considerando la edad a partir del género, la media de los hombres fue de 27,4 ± 6,4 años, mientras que la de las mujeres fue de 26,8 ± 10,1 años.

Instrumentos y procedimientos
Para la realización de cada una de las valoraciones se siguieron las normas y técnicas de medida recomendadas por la Internacional Working Group on Kinanthropometry, descritas por Ross y Marfell-Jones7. Los instrumentos utilizados fueron: balanza, precisión 0,1 kg, y tallímetro, precisión 1 mm (Seca, Hamburg, Alemania); cinta métrica, precisión 1 mm; compás de pliegues cutáneos, precisión 0,2 mm (Holtein Ltd, Reino Unido); compás de pequeño diámetro, precisión 1 mm; cicloergómetro electromagnético Ergoselect de Ergoline (Ergoline GmbH, Bitz, Alemania); cinta rodante Powerjog (Sport Engineering, Birmingham, Reino Unido); analizador de gases CPX de MedGraphics (CHG GmbH, Heidelberg, Alemania).

Los datos del estudio han sido recogidos individualmente a través del método clínico, realizado en la Unitat d’Esport i Salut de la Secretaria General de l’Esport de la Generalitat de Catalunya. Los participantes recibieron información respecto al protocolo prospectivo de forma verbal y escrita aceptando la participación y consintiendo la utilización de sus datos, preservando el anonimato y siendo desarrollado según las pautas éticas dictadas en la declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial.

En este trabajo se ha utilizado la antropometría estática, con lo cual se han podido medir las diferencias estructurales del cuerpo humano en diferentes posiciones en un periodo bastante corto de tiempo. Estas fueron: altura, peso, índice de masa corporal (IMC), porcentaje de grasa corporal (%GC) y porcentaje de masa muscular esquelética (MME).

Las medidas antropométricas y el IMC son métodos estándar internacionales que se utilizan en todo el mundo para poder describir la morfología del cuerpo humano. El criterio para la evaluación del IMC se ha podido realizar gracias a las tablas propuestas por el Comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud8, donde la obesidad es de un valor de IMC ≥ 30 kg/m2, limitando el rango para la normalidad a valores de IMC entre 18,5 y 24,9 kg/m2. Según los datos físicos antes mencionados se puede saber qué tendencia tiene cada grupo a partir del grado de discapacidad, y si la práctica del deporte de competición afecta de modo significativo.

Para determinar la composición corporal y el somatotipo, se midieron los 4 pliegues cutáneos (tríceps, subescapular, suprailíaco y abdominal). El porcentaje de grasa fue calculado por la fórmula de Faulkner9, el peso muscular a través de la fórmula de Matiegka9, el peso residual a través de la ecuación de Wurch9 y el peso óseo por el método de Von Doblen9. Para determinar el somatotipo se utilizó el método antropométrico de Carter y Heath10, y para nominar la representación gráfica del somatotipo se tuvo en consideración el componente predominante11. Se han representado las diferentes categorías que se encontraron en las áreas de la somatocarta de Sheldon citado por Carter y Heath10 según sexo, grado de discapacidad y deportes aeróbicos o anaeróbicos.

La prueba de valoración de la vía energética aeróbica y anaeróbica fue realizada en tapiz rodante o cicloergómetro de freno electromagnético y analizador de gases, según protocolo del centro:

Protocolos de ergometría
Cicloergómetro. Test triangular, progresivo, maximal, calentamiento de 3 min a 25 w. Inicio a 25 w con aumentos de 25 w cada minuto.

Cinta rodante. Test triangular, progresivo, maximal. Calentamiento de 3 min a 6 km/h. Inicio a 6 km/h, con incrementos de 1 km/h cada minuto. Pendiente fija del 1%.

Umbral anaeróbico ventilatorio
Según metodología descrita por Wasserman et al.12, 13, expresa la pérdida de la relación lineal entre la ventilación pulmonar y la carga de trabajo y/o consumo de oxígeno, un hecho que coincide con la acumulación de ácido láctico en sangre y la aparición de una acidosis metabólica.

Los parámetros estudiados fueron la presión arterial sistólica (PAS) y diastólica (PAD), la frecuencia cardiaca de reposo (FCr), en umbral anaeróbica (FCuan), máxima (FCmax) y de recuperación (FC1, FC3), la ventilación pulmonar en umbral anaeróbica (VEuan) y máxima (VEmax), el consumo de oxígeno anaeróbico (VO2uan), máximo (VO2max) y por peso (VO2max/kg), y así como la carga realizada (km/h y watios).

Análisis estadístico
El análisis de los datos se realizó desde el programa estadístico SPSS 21 para Windows, con el intervalo de confianza del 95% (p < 0,05). Primeramente se verificó la normalidad de los datos con el test de Kolmogorov-Smirnov. Una vez comprobada la normalidad, se realizó el análisis descriptivo de la muestra y de las variables del estudio, así como el contraste de media a través del test t de Student en relación con el género. También se realizó el análisis de varianza (ANOVA) de 2 factores contrastando 4 grupos con la prueba Post-hoc de Bonferroni, separados por género: grado de discapacidad (B1 y B2) y tipo actividad (aeróbica —atletismo fondo, alpinismo, ciclismo carretera y natación— o anaeróbica —atletismo concursos y velocidad, ciclismo pista, goalball y judo).

Las variables contrastadas fueron: altura, peso, IMC, porcentaje de grasa corporal (%GC), porcentaje de masa muscular esquelética (%MME), presión arterial sistólica (PAS) y diastólica (PAD), frecuencia cardiaca de reposo (FCr), anaeróbica (FCana), máxima (FCmax) y de recuperación al minuto 1 y 3 (FC1, FC3), cantidad de oxígeno anaeróbico (VO2ana), máximo (VO2max) y por peso (VO2max/kg), y ventilación pulmonar anaeróbica (VEana) y máxima (VEmax).

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